Betiana Bradas

La obra de Betiana Bradas se plantea desde el recorrido, el trabajo en capas que se adicionan o se sustraen. El énfasis está puesto en el proceso como foco, transformando e integrando formas y materias que en apariencia son disímiles.

En su trabajo, la transformación es mutación, es un cambio vertiginoso y radical. Los materiales con los que trabaja, a veces son manipulados de modo sutil, pero en otras ocasiones, son sometidos a desgarrados, quiebres, deformaciones e incluso forzados al punto tal de que se vuelven irreconocibles.

Sin pretensiones de insertarse en la geometría mas rígida o el constructivismo histórico, alude en ocasiones a lo modular y al cálculo riguroso, haciendo convivir la premeditación con lo visceral.
En la obra de Bradas la acción y el gesto, dejan huella del recorrido físico que involucra la ejecución de cada pieza, emparentando su producción con el expresionismo abstracto. En el proceso logra unificar cuerpo-signo-materia, y lo transfigura en unidad indivisible.